Anubis.



Deidad egipcia, Señor de las Necrópolis, las ciudades de los muertos, que se situaban siempre en la ribera occidental del Nilo. Según las creencias egipcias, era el encargado de guiar al espíritu de los muertos al "otro mundo", la Duat. Estaba relacionado no sólo con la muerte, también con la resurrección después de ella. Todo esto es la mitología en su forma puramente dicha, el Anubis de esta historia es distinto. Necrópolis no son muchas ciudades, sino una sola, una sola ciudad de tamaño desconocido situada en el inframundo, donde los muertos son embalsamados, el oro como ofrenda es recogido en salas del tesoro y las almas son conducidas al otro mundo, Necrópolis es solo un espacio de tránsito. [Algo parecida a la mitología griega y el Hades] El verdadero nombre de Anubis es Anpu, en egipcio, mientras que el término Anubis es heleno. No es raro escuchar a Khalid referirse a él como Anpu, pues tiene un enfrentamiento con un griego que le hace despreciar cualquier cosa que lo relacione con él.


Se trata de un hombre con cabeza de cánido, o como un perro egipcio (o chacal) negro. Mide cerca de dos metros diez. Su voz suena grave, ronca, prácticamente con una especie de eco leve pero contundente que le acompaña cada vez que habla. Sus ojos son de color morado brillante. Es capaz de adoptar un aspecto “más humano”, presentándose como un hombre adulto y muy marcado, de pelo negro y piel morena, con una cicatriz a un lado del rostro, y un Anj [Escrito en inglés y más conocido Ankh] negro tatuado en una de sus mejillas.

Su personalidad es seria, severo cuando debe serlo, justo y prácticamente noble. Es fiel a sus ideales y tiene muy arraigado el concepto del deber, nunca escapa de sus responsabilidades, y en su orden de preferencias, darle un descanso a los muertos está antes que cualquier otra cosa, incluido el hecho de ayudar a Khalid aunque éste lo pida. No suele presentarse en el mundo de los vivos, solo es posible verlo entrando en Necrópolis, pero su voz cuando habla con Khalid es audible para cualquiera que esté cerca.


No está claro cuáles son sus poderes, al fin y al cabo es un Dios. Y además del hecho de transportar las almas de un mundo a otro, Khalid solo conoce que es capaz de revivir a los muertos si así lo desea. El problema es que eso supondría alterar el equilibrio y serle infiel a sus principios.